domingo, 2 de mayo de 2010

Mundo de aire y agua

Los videojuegos nos asesinos, las familias destrozadas no.

Esta semana el colectivo de gamers vuelve a sufrir el desprecio de la comunidad por culpa de un energúmeno que ha matado a su hermano mayor. En esta ocasión nos trasladamos a Sudamérica, parece ser que el hermano pequeño quería jugar a la playstation pero en ese momento su hermano tenía una partida en curso. Tras eso el chico se fue a la cocina cogió un cuchillo y lo apuñalo hasta la muerte.
Obviamente el país y gran parte del mundo ha visto el mal en los videojuegos que promueven la violencia y crea asesinos en nuestras escuelas pero pocos han ahondado en la realidad del caso.
El asesino no solo habia estaba en régimen de adopción si no que tenia problemas con sus padres legales, abandonado por sus padres biológicos y con una relación mediocre con su hermano hasta el punto de no hablarse.
A esto hay que añadir que no estaba precisamente feliz en el colegio y vive en un país en el cual la vida no vale nada en absoluto, donde las drogas y las armas pueden ser fácilmente conseguibles y por si fuera poco las bandas controlan a muchos de los chavales que ven en ellas los valores de los que carecen en sus círculos normales.
Pero nada de esto tiene nada que ver en el asesinato, como todos sabemos Kratos o Niko Belic tienen más culpa e influencia en la vida de este asesino que los factores anteriormente descritos como bien dice el gobierno de dicho país que no ha dudado en arremeter contra nuestra afición y usar la demagogia y el proselitismo para volver a parecer los malos.
Por cierto como dato el asesino ha declarado que se le fue la mano en un arrebato pero un arrebato es darle unos puñetazos no buscar activamente un arma y apuñalar varias veces.